Ahora que el frío se empieza a despedir y llega el calorcito, nos empezamos a preocupar por nuestros pies. Callos y durezas pueden ser molestos y estéticamente horribles cuando calzamos nuestras sandalias durante el verano.

Si queremos eliminarlos naturalmente tenemos varias “recetas de la abuela”. Este problema ha sido tratado desde hace mucho tiempo y podemos encontrarnos varias recetas que van eliminando estas imperfecciones de nuestra piel:

Pies

Manzanilla
Uno de los remedios naturales para las durezas y callos en los pies son las infusiones de manzanilla. La infusión de esta planta aromática nos ayuda, si bañamos los pies con ella, a desinflamar y calmar el dolor que podamos tener en los pies. Para utilizar este remedio es necesario preparar un litro de infusión, colocarlo en un barreño y sumergir los pies durante al menos 5 minutos.

Vinagre de Manzana
Las durezas, callos y hongos también pueden ser tratados con vinagre de manzana. Para el uso de esta solución natural hay que colocar en una palangana un litro de agua tibia y 100 centímetros cúbicos de vinagre de manzana más dientes de ajo machacados. Este remedio es igualmente efectivo si sumergimos los pies en él o si lo aplicamos diariamente sobre ellos.

Zumo de limón
El vinagre de manzana de la receta anterior puede ser sustituido por zumo de limón.

Hiedra
Este remedio natural consiste en machacar un ajo con dos o tres hojas frescas de hiedra (increméntese la cantidad de ambas si fuera necesario). La pasta resultante se aplica únicamente en la dureza o el callo, con mucho cuidado de que no toque la piel que está libre de asperezas, y se tapa con una gasa cubierta con un esparadrapo o vendaje. Esta operación se realiza antes de ir a dormir. El exceso de preparado puede guardarse en un frasco cerrado en la nevera durante un par de días.

A la mañana siguiente se quita el apósito y se lava la zona, manteniendo sumergidos los pies unos minutos en agua caliente. La piel estará reblandecida y podrá retirarse frotando con cuidado con una piedra pómez. Repetiremos este proceso durante las noches necesarias hasta que se eliminen las durezas o callos.

Aceite de oliva
En la receta anterior podemos sustituir la hiedra por aceite de oliva.

Piedra Pómez
La piedra pómez es la inseparable compañera de los pies bonitos. Para ablandar las zonas más duras, hay que frotarlas con la piedra; a continuación podemos pasar por encima una cebolla cruda cortada por la mitad, y terminar el tratamiento poniendo sobre la dureza o el callo unas gotas de tintura de árnica, a la venta en herbolarios.

Por último no podemos olvidarnos de otro problema que también cursa con las durezas, como es el mal olor de los pies. Si utilizamos las recetas de sumergir los pies en preparados podemos añadirles zumo de un limón, una cucharada de romero y una cucharada de menta. Con esto conseguiremos eliminar el mal olor de nuestros pies dándoles un fresco aroma natural.